miércoles, 21 de enero de 2015

Principio de Incertidumbre.

Siempre ando dándole vueltas a todo, y últimamente pienso mucho en las cosas que he hecho, que hago, que hare y que debería hacer. Pienso sobre todo en como una cosa por ínfima que sea puede cambiar el transcurso de todo o en como el siempre hecho de pararme a pensar y a observar lo que quiere puede hacer que cambie todo el resultado por el simple hecho de que estoy dejando pasar el tiempo, por poco que sea.  Hablando de esto se me viene a la cabeza el “Principio de incertidumbre” , si, esa ley física establecida por el físico alemán Werner Heisenberg (y no es el de Breaking Bad pero algo tiene que ver con que ese personaje de la serie tenga ese nombre); según este principio es imposible que determinados pares de magnitudes físicas sean conocidas con precisión arbitraria, lo que se traduce en que la precisión con la que se pueden medir las cosas es limitada y simplemente el mero acto de observar cambia lo que se está observando.

Y con esto volvemos a lo que antes os estaba contando, quizás dejemos pasar demasiadas cosas en nuestra vida, por vergüenza, por miedo, por pereza o por miles de motivos simples que no suponen ningún tipo de barrera física, sino una barrera mental, y esa barrera mental no es más que  nuestro subconsciente que nos hace pasar una mala pasada.

Por eso siempre he sido de la opinión de que es mejor arriesgarse, dar ese paso, decir hola a esa persona, decir esa palabra, atreverte a todo y si después te tienes que arrepentir tendras todo el tiempo del mundo, pero no usaras ese tiempo en martirizarte por que podía haber pasado si…


Y para este caso me gusta mucho una frase del triatleta Mark Allen que dice:

“Puedes continuar para terminar la carrera y las piernas te dolerán una semana, o puedes renunciar y tu mente te dolerá toda la vida”. 

Siempre con una chispita de felicidad.
Valle.